Lenguaje Integrador (1): Lo que digo sobre mí mismo.

Con las afirmaciones sobre nosotros mismos, muchas veces limitamos nuestra capacidad de actuar en nuevos escenarios, de corregir nuestras prácticas o de avanzar hacia el logro de nuestros objetivos. “Soy malo para esto”, “no me pidas que calcule el precio”, “no soy bueno para expresarme en público”, “que tonto soy”… y muchas otras expresiones con las que nos determinamos y nos limitamos.

Con el lenguaje atribuimos características a seres u objetos. “El cesped es fresco” le atribuye la característica de “fresco” al objeto “césped”

Algunas de las características son ­esenciales (permanentes y difíciles de modificar) “Patricio ES zurdo”, “José ES inteligente”.

Otras características son accidentales (transitorias, modificables) “Luisa ESTÁ resfriada”, “Hilda no sabe hablar alemán”.

Así, con los elementos del lenguaje, podemos indicar que algo es permanente, estable o difícil de modificar, y también podemos denotar que algo es temporal y modificable. Cada uno de estos significados nos lleva a una emoción que nos mueve a actuar, ya sea Intentar un cambio, o…abandonar el intento de cambio.

Cuando se trata de nosotros mismos, la auto-definición escogida en el lenguaje, define a su vez nuestra idea del conjunto de posibilidades de acción que tenemos, es decir las acciones posibles de realizar.

Cuando afirmamos “Le tengo miedo a algo”, evocamos emociones que nos mueven a evitar el contacto, visión o referencia a ese “algo”.

El hábito de “decir sobre nosotros mismos” es un acto automático. Al igual que todo hábito, lo repetimos tanto que ya no estamos conscientes de qué significa lo que estamos afirmando sobre nosotros mismos.

Método Silogice: Lenguaje Integrador

  1. Elige una de tus dichos des-integradores, por ejemplo “soy malo para las matemáticas”.
  2. Observa lo que sucede con tu pensamiento y emociones al repetir ese dicho sobre ti mismo.
  3. Ahora, agrega la partícula “AÚN”.
  4. Reflexiona en lo que sientes interiormente al agregarle ese adverbio temporal “aún”. ¿Qué pensamiento tienes después de decir “soy malo para las matemáticas AÚN“?
  5. Ahora haz una segunda transformación. Reescribe el dicho en un lenguaje positivo. Ej: “Estoy en proceso de hacerme bueno para las matemáticas”
  6. Pon atención a la “sensación” que sientes al decir esto último. ¿A qué te mueve?.  ¿Qué “ganas” te dan?
  7. Envíanos tu experiencia a dialogos@silogice.cl

Responde este test de Lenguaje Positivo, Lenguaje Responsable y Lenguaje Integrador.

 

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